La asociación considera que el simple calificativo de “drama” se queda corto para representar la situación actual en este ámbito
ADICAE considera positivas las medidas respecto a la vivienda que, previsiblemente, se aprobarán este viernes y que podrían configurar un nuevo modelo político, jurídico y económico del alquiler y del desahucio
Madrid, 30 de septiembre 2026.- ADICAE considera que la situación de la vivienda en España no se puede calificar de simple “drama” sino, más bien, de “miseria política, jurídica y moral”. A este respecto considera que los decretos anunciados, a falta de aprobación por el pleno del Congreso, son importantes, y suponen un primer paso necesario para implementar un cambio de modelo en el ámbito de la vivienda, las hipotecas y el alquiler. Concretamente, en el terreno hipotecario, es preciso recordar, dice Pardos, que “ADICAE se constituyó como adalid de cambios estructurales en la relación entre los usuarios y las entidades financieras, al menos, hasta la entrada de la Ley Hipotecaria de 2019”.
La asociación considera que esta emergencia habitacional que afecta gravemente a los consumidores españoles, debe desembocar en una nueva Ley de Arrendamientos Urbanos, cambios profundos en la Ley del Suelo, y en todas aquellas modificaciones normativas que pongan fin a los desahucios.
Las medidas que se han conocido, y a falta de su aprobación, alcanzarían sólo hasta el año 2030 y no más allá. A pesar de ello, ADICAE las consideraría como un claro paso hacia adelante, al nivel de lo que supusieron en su momento los cambios en la regulación hipotecaria, que podrían generar un nuevo marco jurídico, económico, político y de vivienda en nuestro país. Lo mismo sucedería con las cuestiones planteadas para el alquiler, que la asociación de consumidores también aplaude y apoya.
Además, el presidente de la asociación advierte: “que se den pasos adelante intermedios para resolver cuestiones que resuelven provisionalmente esta crisis de emergencia en el alquiler no puede hacer olvidar la situación de las hipotecas actuales, que se están viendo gravemente afectadas por la subida del euríbor y por la inflación”, y añade que “hay muchos otros países europeos y, en general, del mundo desarrollado que también tienen leyes para casos de desahucio, pero no han generado una situación tan extrema como la que vivimos en España”.


