Los patinetes eléctricos forman ya parte del paisaje habitual de nuestras ciudades. Sin embargo, su rápido crecimiento ha ido por delante de una normativa clara y homogénea.
Para poner orden y aumentar la seguridad, el Gobierno de España ha aprobado un Real Decreto que regula por primera vez el registro y el seguro obligatorio de estos vehículos.
Un registro obligatorio para todos los patinetes
La principal novedad es la creación de un registro nacional de Vehículos de Movilidad Personal (VMP), gestionado por la Dirección General de Tráfico (DGT).
A partir de ahora, todos los patinetes eléctricos deberán estar inscritos en este registro para poder circular legalmente.
Este paso es clave porque permite identificar cada vehículo y a su propietario, algo imprescindible para aplicar la normativa y actuar en caso de accidente o infracción.
El seguro de responsabilidad civil: una pieza clave
El registro no llega solo. A partir del 2 de enero de 2026, será obligatorio contratar un seguro de responsabilidad civil para los patinetes eléctricos.
Este seguro cubrirá los daños que el conductor pueda causar a terceros, especialmente a peatones, que son los más vulnerables en los entornos urbanos.
Sin el registro previo del patinete, no será posible contratar este seguro, por lo que ambas medidas van de la mano.
Patinetes nuevos y antiguos: no todos son iguales
La normativa distingue entre dos tipos de patinetes:
- Los patinetes certificados, vendidos desde enero de 2024, que cumplen los requisitos técnicos actuales.
- Los patinetes no certificados, más antiguos, que podrán seguir circulando solo hasta enero de 2027 bajo un régimen transitorio.
A partir de esa fecha, únicamente podrán circular los modelos que cumplan con la certificación exigida.
Identificación visible y sanciones
Una vez registrado, cada patinete deberá llevar una etiqueta identificativa visible. Además, el decreto regula trámites como el cambio de propietario o la baja definitiva del vehículo.
Circular sin registro o sin seguro no será gratuito: las multas pueden oscilar entre los 202 y los 800 euros.
¿Por qué es importante esta regulación?
Con esta nueva normativa, el objetivo es claro: mejorar la convivencia en las ciudades, proteger a peatones y conductores y dar seguridad jurídica tanto a los usuarios de patinetes como a las compañías aseguradoras.
En definitiva, se trata de un paso más para integrar los patinetes eléctricos en la movilidad urbana de forma segura y ordenada.


